El Destino

Todos nos movemos por una fuerza invisible que nos impulsa y que nosotros definimos como destino y que guia la vida de cada persona.
Muchos creen que hay un único destino preestablecido del cual es imposible escapar como un sello que cada uno tiene,otros dicen que es posible modificar el destino y que cada uno es forjador de su propia vida.
Cada uno está en lo cierto pues en cada ser humano hay un destino único que lo conduce inevitablemente a una evolución efectiva y contínua pero también hay un destino que es inducido por la propia voluntad del individuo gracias a su capacidad de lograr un cambio progresivo acelerando el desarrollo de todo su entorno.
Es éste quien promueve el cambio pero tanto uno como el otro están intimamente ligados,es así que nuestro carácter evolutivo nos puede guiar facilmente hacia nuestro destino universal cumpliendo con nuestro rol sobre el planeta.
En la ley de que nada se destruye y que todo se transforma con un único fin y principio podemos comprender que nuestro único destino también tiene un único fin y principio promovido todo por la fuerza propulsora,la voluntad misma del universo.
Pero podemos lograr expandirnos cada vez más generando un aceleramiento evolutivo del universo gracias a nuestra propia voluntad logrando pronto el destino universal de este cíclo para crear un nuevo cíclo más ápto para un desarrollo progresivo.
Cuando definimos nuestra personalidad por el análisis de nuestras emociones y reacciones frente a los acontecimientos que se nos presentan en el transcurso de nuestra vida, no reparamos muchas veces en nuestra íntima necesidad de contribuir efectivamente al cambio de nuestro medio social y natural para el bien común.
Es que nuestra individualidad actua como juez en las decisiones,mientras una parte de nosotros se guia por nuestras emociones otra parte se guia por nuestro carácter y voluntad de desarrollo,cada uno contribuyendo en la evolución integral de la persona.
No podemos anular ninguna fuerza que fluye a traves de nuestro cuerpo físico,no podemos introvertir nuestras necesidades de desarrollo, por eso es necesaria la comprensión de esta fuerza para su adecuado control y empleo.
Cuando várias voluntades se agrupan con único fin muchas cosas se pueden hacer para lograr un bien común,podemos notar que pocas son las personas que tiene el poder de favorecer las grandes necesidades de la humanidad.
Los gobiernos se olvidan del bien común y promueven en la construcción de armamentos la propia extinción de su raza y de su planeta,o sea que la voluntad de unos pocos pueden hacer sucumbir el desarrollo planetario,cuanto más puede hacer la voluntad de toda la humanidad para revertir todo esto en procura de un beneficio propio si se lo propusiera realmente.
Cada análisis que hagamos de nosotros mismos debemos ligarlo íntimamente con la observación y el análisis de nuestro medio en la mutua interrelación,es por eso que cuando reaccionamos frente a determinados hechos de la vida cotidiana debemos hacerlo en forma constructiva en beneficio nuestro y de nuestro medio.
Pensar solamente en nosotros mismos sin pensar en todo el universo que nos rodea sería desconocer que somos una parte de él y que tenemos la enorme capacidad de lograr su progresiva evolución.
Muchas veces no sabemos definir claramente las sensaciones que percibe nuestro organismo,no comprendemos si son producto de nuestras reacciones a determinados acontecimientos cotidianos o solo una sensación natural que debemos asumir como una fuerza desconocida que actua en nuestro cuerpo,de una o de otra forma no entendemos la procedencia de estas sensaciones y reaccionamos en forma inconciente.
Es aquí donde nuestra fuente mental puede promover positivamente el desarrollo de esta fuerza ordenando el pensamiento en una forma constructiva.
En la íntima seguridad de que todos deseamos desarrollarnos y evolucionar progresivamente de una forma o de otra, podemos estar seguros que estamos contribuyendo en el desarrollo planetario,debemos comprender que estamos intimamente ligados con la evolución misma del universo todo,con esta seguridad podemos utilizar nuestro carácter con el único fin de favorecer progresivamente este desarrollo.
La individualidad que tanto conflictos internos nos genera es muchas veces la que promueve un beneficio de si mismo sin pensar en todo el medio que nos rodea y aún en perjuicio de éste crea el molde de la personalidad que justifica nuestra acción.
La misma palabra define una dualidad de fuerzas que actuan con un único fin y que se contradicen en su necesidad de desarrollo.
En el actuar de la palabra nuestra fuerza de voluntad nos hace portador de la enorme capacidad de generar cambios progresivos y efectivos.
Nuestra evolución y la de todo el universo depende de un generador de orden en todo nuestro medio pues lo hemos convulsionado nosotros mismos por una actitud inconciente e irresponsable.
Al comprender nuestro increible potencial para procurar lo que todo el universo espera de nosotros genera una actitud conciente de solidaridad.
Provoca en nosotros una sensación placentera y genera un cosmos renovado y en orden.
Sin necesidad de ser adivino predecimos hoy día un futuro catastrófico pero el carácter evolutivo de las humanidad es capaz de sobreponerse por sobre todas las necesidades particulares de aquellos que piensan en si mismos.
Cuando cada uno de nosotros nacemos a la vida percibimos la pureza de esta fuerza de voluntad que promueve el desarrollo orgánico en una armonía total con el medio,al crecer recibimos primero la enseñanza de nuestros padres directamente que comienzan a instruirnos para nuestro desarrollo basandose en todo un sistema de cosas impuestas por la sociedad, asumidas por ellos como su propia fuente de desarrollo,es aquí donde comenzamos a interpretar ese sentir de la fuerza propulsora en el ejemplo mismo de nuestros progenitores.
Las emociones comienzan a definirse en el ejemplo mismo que nos da nuestro medio y comenzamos a absorber cada interpretación como la misma reacción frente a aquellos acontecimientos basados en un falso sistema de cosas.
Este sistema moldea una personalidad que nos identifica dentro de una sociedad cerrada y estructurada,consumista y esclava de los intereses de unos pocos por lograr el poder.
Se limita así nuestro enorme potencial para ser libres de poder cambiar nuestro propio destino,los sentimientos comienzan a confundirse con las emociones , los acontecimientos que se nos presentan en la vida se confunden con un destino del cual no podemos escapar.
La personalidad nos identifica como personas que nacen con una forma de ser determinada de la cual somos prisioneros y todo se confabula para que estemos al servicio de un sistema que no contempla la evolución de la humanidad en su relación con el universo.
Constantemente el universo cambia en su movimiento contínuo y progresivo y nosotros no podemos escapar a esta fuerza por lo que cada generación renueva y acelera su desarrollo en relación con el de sus progenitores.
Las nuevas generaciones serán la prolongación del desarrollo de estos como parte de una etapa de mutuo aprendizaje para lograr la comprensión de nuestra propia existencia.
Es así que no podemos creer que todo está determinado por un destino que nos provoque sufrimiento y padecimientos, todo debe cambiar inevitablemente para el bien mismo de la humanidad y de todo el planeta.
Toda nueva generación desea el cambio pero es confundida por un sistema falso y envolvente que la limita y la estanca en su desarrollo,nuestra propia fuerza de voluntad canalizada en un pensamiento positivo y constructivo hace la diferencia.
Poseemos el poder de cambiar un destino que parece inevitable.
Por eso es necesario un autoanálisis para comprender y cambiar en nosotros todo aquello que no contribuya a la evolución de todo nuestro medio circundante y así aprender a vivir en armonía con el universo.
Hemos estructurado y encasillado nuestro sentir interno limitando el fluir de la fuerza que desea impulsarnos desde el mismo centro planetario.
Todos los planos integrados en nuestro físico actuan como centros mismos de nuestro organismo y cuando se estanca el libre fluir de esta fuerza por ellos produce dolencias orgánicas y enfermedades que deterioran nuestro cuerpo, es por eso que nuestra mente debe comprender,controlar y ordenar esta fuerza para que pueda fluir libremente acelerando nuestro desarrollo poniendo nuestra mente al servicio de la misma fuerza que promueve en nosotros el cambio.
Podremos disponer así de un cuerpo saludable y una mente positiva que se guia por la ley de solidaridad evolutiva en el interrelacionamiento contínuo con el medio.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La Confusión

La Chispa

El Plan