El Analisis

Nuestro carácter humano nos conduce a un análisis mas allá de nuestro desarrollo físico.
Toda la humanidad está en el umbral de los estados universales de desarrollo,tenemos integrados a nuestros vehículos evolutivos un potencial físico que nos conecta con los estados de la mente que son quienes promueven la creación de los estados de la materia cada vez más aptos para la evolución progresiva.
Como nosotros tenemos integrados los planos de la materia con grados inferiores en nosotros mismos,los estados de la mente tiene integrados en si mismos todos los estados de la materia y aquellos estados inferiores en los estados de la mente que esten por debajo de su grado de desarrollo.
Nuestra mente puede interpretar el desarrollo progresivo de los planos inferiores en nosotros y que corresponden a los reinos de nuestro mundo.
La interpretación de esta fuerza genera una manifestación física en nuestro cuerpo que nos produce una sensación definida que a su vez genera un pensamiento y una reacción natural en nuestro desarrollo.
Esta manifestación se produce en cada plano integrado de la misma forma que en cada reino y cuanto mayor es la fuerza con que se manifiesta mayor será nuestra reacción y es ahí donde debemos generar un pensamiento y una reacción positiva en beneficio de todo nuestro medio.
Esta fuerza nos impulsa para que nosotros arrastremos a todo el planeta a nuevos grados de desarrollo.
La interpretación debe ser consecuente con el rol que debemos interpretar dentro de este cíclo universal y que es tan solo motivar la progresiva evolución en una actitud conciente y ejemplificante.
Estamos en el umbral del cambio y debemos generarlo con un accionar acorde a nuestro enorme potencial,debemos ser solidarios pensando menos en nuestros intereses particulares y sí más en el propósito universal de cambio.
Nuestro carácter único dentro del universo nos hace cada vez más responsables para que se produzca un aceleramiento evolutivo total gracias a nuestro aporte dentro de este cíclo.
Nuestra mente puede generar un pensamiento definido con tan solo desearlo pues poseemos nuestra propia fuerza propulsora que se manifiesta en una necesidad.
Este pensamiento puede generar en nosotros una sensación determinada y una reacción,es ahí donde nuestras emociones comienzan a seleccionar todo pensamiento útil y constructivo que nos producan tanto dolor como placer y que nos impulsen a un progresivo beneficio personal.
La fuerza que nos motiva a desplegar nuestro pensamiento que interpreta su fluir a traves de cada centro integrado en nuestra estructura física.
Actúa independientemente y su fluir es contínuo y expansivo proyectandose hacia los centros elevados manifestandose en reacciones inconcientes y naturales que se catapultan con más fuerza hacia los planos superiores.
Cada reacción tiene una causa para generar en nosotros una sensación determinada que debemos comprender para generar un pensamiento y una acción que beneficie nuestro desarrollo en relación con nuestro medio y mas allá aún.
Hemos estructurado el pensamiento humano limitando el libre fluir de la fuerza propulsora,no podemos negarnos a sentir las sensaciones propias de esta fuerza en nosotros y no podemos negarnos tampoco a que continúe este cíclo en procura del cambio.
Podemos darnos cuenta de estas reacciones en la contínua observación de nuestro accionar diario,primero destacamos las manifestaciones naturales de la fuerza por una necesidad física de supervivencia y segundo podemos destacar manifestaciones voluntarias generadas por una necesidad emocional específica individual que nos produzcan una sensación determinada.
Las manifestaciones que nosotros comunmente definimos en nuestra mente son las que fluyen a traves del centro correspondiente al plano donde nos desarrollamos que se ubica fisicamente sobre nuestra columna vertebral a la altura de nuestro corazón.
Este centro nos hace sentir todas las sensaciones que nos impulsan a un accionar contínuo en la interrelación humana y universal,sensaciones de angustia y alegria fluyen a traves de este centro generando tanto un pensamiento negativo o positivo, este pensamiento genera una acción que nosotros podemos controlar en nuestro beneficio.
La acción generada por una angustia suele producir una acción contraproducente, generadora de conflictos internos, generando nuevas angustias.
Nos cuesta comprender que una acción contraproducente hacia nuestros semejantes nos pueda producir tarde o temprano una acción contra nosotros mismos, es una ley que se cumple en todo el universo,en cada estado ,en cada plano y en cada reino.
Impulsados continuamente por la fuerza propulsora debemos nosotros generar un movimiento inteligente en procura de la evolución empezando en nosotros mismos en relación con todo nuestro medio existencial, descubriendo la fuerza particular de nuestro carácter que es la que nos hará responsable de nuestras acciones acorde a nuestro rol preestablecido.
Controlando nuestras emociones podremos contribuir progresivamente en nuestro cambio que se manifestará inevitablemente en todos los planos de desarrollo.
Nuestro rol lo ejemplifico como si fueramos personajes de una obra teatral donde cada actor tiene su guión a representar de acuerdo a su grado de capacidad actoral pero todos los actores contribuyen para que la obra sea un éxito.
En nuestra aventura existencial ocurre lo mismo, somos protagonista en la misma obra del universo en procura de un éxito en su contína evolución y nuestro rol va a depender de nuestro propio grado de evolución en particular,conociendo nuestro grado y nuestro carácter evolutivo comenzaremos a ser promotores del cambio.
No podemos lograr este análisis estudiando nuestra conducta en particular sin vincularnos con el movimiento generado por el universo todo.
Cuando queremos llegar al conocimiento de nuestras conductas erroneas por trastornos emocionales vamos a un sicólogo y él nos realiza un sicoanálisis,esta solución comenzó a promoverse en la historia de la humanidad por una necesidad imperiosa del autoconocimiento.
En la mente de aquellos que cumpliendo con su rol existencial contribuyen a que las personas busquen profundamente las causas de sus conflictos crean métodos de estudio de la conducta en su relacionamiento social.
Es cierto que los mayores conflíctos del ser humano se genera en el interrelacionamiento emocional de aquellas personas que viven en los grandes centros urbanos pues se sienten atrapadas en un sistema de cosas poco apropiado para el desarrollo adecuado y progresivo.
Un sistema que no contempla a cada ser humano como parte integral en relación con su medio apartandolo cada vez más de su naturaleza misma.
Cada individuo tiene una necesidad imperiosa para cumplir con su rol impulsandolo a modificar su propio sistema de vida en procura de un desarrollo progresivo,buscando imperiosamente sus herramientas internas que lo ayuden al autoconocimiento.
Podemos notar en la observación que toda la humanidad posee una homogeneidad de conducta producto de este interrelacionamiento emocional pero no debemos olvidar que cada uno posee un carácter específico dentro de su medio y que lo diferencia de los demás.
En el conocimiento de este carácter podemos comenzar una transformación personal que beneficie nuestra vida y nuestro medio.

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